sábado, 14 de mayo de 2011

Tanto

Ayer fue una de esas noches en las que salís sin saber por qué, sin saber que con qué o con quién te podes llegar a encontrar; pero siempre con la esperanza de que pase algo mágico que te devuelva las ganas de vivir, de festejar o de creer...
Yo fu, debo admitir que me encontré con gente que hizo muy plácida la noche, pero las últimas dos horas fueron la peor tortura psicológica de toda la semana, he de admitir. A las 4, horario en el cual empieza a aparecer el cansancio,y el alcohol y cualquier otro tipo de éxtasis deja de causarte efecto, ya empezás a resignar esa idea de que todo puede cambiar, pero esta vez no fue así.
Volvimos a encontrarnos con nuestra amiga la botella, ya acostumbrada a los besos desesperados de amantes solitarios. Siempre ella tan fiel, a tu lado cuando más la necesitas. Y estuvo ahí, cuando el tiempo estaba volviéndose pesado, lo convirtió en una pluma.
Y ahí, en ese momento, entre nuestro amigo el mareo y nuestro amiga el tabaco, apareció él. Perdón, no apareció él, pero apareció "él".
Un don nadie, primera vez que lo había visto en mi vida y estoy más que segura que también la ultima. Era más alto que yo, flaco, bastante desarreglado, tenía rulos, ojos claros, una boca muy peculiar.
Mi corazón no dejaba de latir, aunque desde el primer momento me había dado cuenta de que no se trataba de él, porque a diferencia de vos y tu perfección, tanto física como mental para mí, él tenía el pelo casi negro(te quedaría lindo el pelo oscuro).
No eras vos, no te llegaba ni a los tobillos si nos ponemos a comparar cada detalle de tu ser, pero los rasgos eran similares y su sonrisa era casi tan simpática como la tuya. ¡Hasta su voz se parecía a la tuya! Su voz me hizo acordarme tanto de vos, no podía dejar de verlo y él tampoco a mi. Supongo que pensó que le daba, pensamiento no equivocado, pero no podría ni imaginarse porque lo veía con cara de perrito mojado.
Igual poco me importa que pensó de mi cara de: "qué sorpresa verte acá", porque sin darse cuenta me dio un gran regalo, ¿Cuál? Un beso.
Pero... ¿por qué ese beso fue un gran regalo? Si no era el beso de él si no de "él". Bueno, es fácil. Cuando uno esta poco lúcido y encima tiene un ataque emocional muy fuerte empieza a pedirse a si mismo que la persona que tiene enfrente sea la persona que quiere.
No era él y nunca lo iba a ser, pero a veces alguien quiere algo con tantas fuerzas que se hace realidad. Aunque sabía que no se iba a transformar en él pero me alegro ese último momento de la noche.
No era como vos, seguro besarte a vos debe ser mil veces mejor, inimaginable mente mejor; pero lo que él me dio no fue desagradable, en lo más mínimo, pero si me das a elegir... solo te quiero a vos,un minuto, una noche, dos, tres, un mes, un año, una vida.
¡Sí! Una vida, ¿Por qué tanto? Porque si no me dejas disfrutarte y sentirte mío nunca voy a saber cuando podría cansarme de vos. Nunca podré dejar de soñarte, nunca podré dejar de esperarte, porque la idea de disfrutar el paraíso es algo que a todos nos persigue de por vida. Más cuando estuvo cerca, y luego se alejó; dejándote esa necesidad de pedir más, más y más!

2 comentarios:

  1. Que lindo Clari, me encanto. Que lindo poder darle una probadita a un sueño que todavia no se cumplio. Ojala que se te termine de cumplir pronto.
    Besitos

    ResponderEliminar
  2. me encanto amiga! me encanta como lo escribiste me hiciste acordar a una de mis historias, tee amoo!
    pd: es obvio q va a pasar tarde o temprano.

    ResponderEliminar